Retablo de Forment

El escultor renacentista Damián Forment dejó en Santo Domingo una de sus más grandiosas obras, la del retablo mayor de la catedral. Siendo la única de sus realizaciones que realizó en madera, siendo el resto en alabastro ( retablo del Pilar de Zaragoza, retablo del Monasterio de Poblet, etc) Tiene nueve metros de ancho por trece de alto. Aunque falleció en 1.540 en esta ciudad, dejó prácticamente acabada la obra, continuando el taller que formó creando otros retablos en el entorno de Santo Domingo. La policromía es obra de Andrés de Melgar. En su parte central está la imagen de El Salvador, titular de la catedral. Encima la Asunción de la Virgen y un óculo con la custodia en lo alto. Todo ello rodeado de escenas como la Anunciación, Adoración de los Pastores, Adoración de los Reyes, Presentación,Resurrección, Pentecostés, Caída de Cristo , la Quinta Angustia y la Flagelación. Además tiene veinte estatuas entre las que sobresale una de Santo Domingo de la Calzada.

Destaca la gran presencia de temas mitológicos en todo el retablo: tritones, nereidas, centauros, etc. Con tal profusión que es difícil encontrarlos en tal número en ningún otro retablo de España.